Región de Emergencia Sanitaria y Ambiental (RESA) Región Tolteca, Hidalgo y edo. de México

En la región se superponen diversos tipos de procesos industriales, existen ocho corredores industriales que han devastado los ecosistemas y disparando enfermedades graves en la región como el cáncer y la insuficiencia renal en la población.

En el Estado de Hidalgo, específicamente en los municipios de Atitalaquia, Atotonilco y Tula, así como en Apaxco, Estado de México, convergen múltiples procesos contaminantes. En esta región existe la presencia de la industria petrolera, plantas de energía eléctrica, siete cementeras, minería a cielo abierto (especialmente de piedra caliza y arcillas utilizadas en construcción), así como el uso de agroquímicos y cultivos transgénicos. Estan concentradas en ocho corredores industriales y numerosas naves no incluidas en esos corredores. En el corredor Tula-Atitalaquia-Apaxco se encuentran alrededor de 350 industrias que generan la mayoría de la contaminación local, incluyendo tres plantas de agroquímicos, empresas alimentarias, de materiales de construcción y farmacéuticas, así como una cerillera, entre otras.

Además, el problema de la contaminación se ve agravado por el vertido de aguas negras provenientes de la Ciudad y Valle de México, que fluyen a través de tres principales canales. Uno de estos canales, las barrancas del municipio de Hueypoxtla, Estado de México, alimenta el Río Salado. Otro, conocido como El Gran Canal, transporta aguas residuales e industriales hasta el municipio de Tequixquiac, Estado de México, donde finalmente desemboca en el Río Salado, que continúa su curso a través del Estado de Hidalgo.

Como resultado de esta situación, en la región se generan diversas sustancias químicas tóxicas, entre ellas dioxinas, furanos, policloro bifenilos, metales pesados, material particulado (PM-10 y PM2.5), compuestos orgánicos volátiles, hidrocarburos aromáticos, dióxido de azufre y gases de efecto invernadero como el CO2 y el metano. Esta contaminación ha provocado la erosión del suelo, la pérdida de vegetación y la desertificación, afectando gravemente la biodiversidad y los sistemas hídricos.

La exposición a estos contaminantes ha conducido al aumento de diferentes tipos de cáncer, como leucemias (especialmente en la población infantil), cáncer de pulmón, de mama, cervicouterino, de tiroides y de pleura. También ha generado enfermedades pulmonares como la bronquitis crónica y la EPOC, problemas cardiovasculares, malformaciones congénitas, disrupciones endocrinas, abortos espontáneos, insuficiencia renal crónica, infertilidad, demencia y partos prematuros, así como problemas neurológicos.

En 2022, se intentó implementar el proyecto de la planta Esmex, que procesaría 500 toneladas diarias de basura sin contar con la infraestructura adecuada para su funcionamiento. Tras varias manifestaciones y la trágica muerte del compañero Jesús Bañuelos Acevedo, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), decidió clausurar la planta. Sin embargo, los acuerdos alcanzados en mesas de trabajo con la secretaría no se han cumplido. Lamentablemente, en febrero de 2023, otro defensor del territorio, Abisai Pérez Romero, fue asesinado.

Por nuestra parte, hemos participado en el Foro con Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA) en América Latina en 2016 y 2018, con especial énfasis en el 3er Encuentro Internacional contra la Incineración de Residuos en noviembre, que reunió a organizaciones de Europa (Italia y España) y de América Latina (Ecuador, Argentina, El Salvador y Chile). También hemos puesto en marcha un proyecto de "basura cero", que promueve la separación de residuos en diversas colonias de Apaxco, incluyendo escuelas primarias, secundarias y de nivel medio superior.

El colectivo de comunidades en defensa de la vida demanda lo siguiente:

Dado que la termoeléctrica opera con un sistema combinado, utilizando combustóleo pesado que provoca altas concentraciones de dióxido de azufre y graves impactos en la salud, proponemos su conversión a gas natural, lo que reduciría significativamente la contaminación.

Respecto a las siete plantas de cemento que incineran residuos peligrosos y sólidos urbanos, exigimos la prohibición de su co-procesamiento e incineración.

Denunciamos la normativa ambiental en el país, que es insuficiente y frecuentemente no se cumple. Por ello, solicitamos que las autoridades de los tres niveles de gobierno intervengan para regular adecuadamente a las industrias.

Demandamos que se cumpla el compromiso del gobierno federal para el saneamiento de los Ríos salado y Rio Tula