En el estado de Puebla, nos encontramos ante la convergencia de diversas industrias, entre las que destacan la automotriz, alimentaria y química. Esta actividad industrial ha provocado serios problemas de contaminación en nuestros recursos naturales, afectando significativamente el agua, el aire y el suelo. Como resultado de esta situación, hemos notado un alarmante aumento en la incidencia de enfermedades como la leucemia y la insuficiencia renal crónica.
Además, es importante señalar la preocupante privatización del agua potable en nuestra región, que evidencia una priorización del uso del agua por parte de la industria, en detrimento del derecho fundamental de acceso al agua para la población.
Por estas razones, ¡exigimos al gobierno estatal que revierta la privatización del servicio de agua potable!